Es Navidad y alguien muy especial ya no está
Hace unos días comenzó el mes de diciembre, las ciudades poco a poco se han llenado de luces, mercadillos, frío, compras, olores… la Navidad ya está aquí.
Independientemente de las creencias religiosas de cada persona, el significado de la navidad en nuestra cultura está relacionado con la celebración y reuniones con familiares y amigos/as.
Estas reuniones suponen momentos de reencuentros que va acompañado de muchas emociones, expectativas y recuerdos. Cuando se acercan estas fechas muchas personas las esperan con alegría, ilusión y deseo por compartir momentos especiales con sus seres queridos. Otras las viven con cierta indiferencia y son muchas las que recuerdan la ausencia de personas importantes en sus vidas. A veces tener una “feliz navidad” se torna complicado cuando alguien importante falta en la mesa, cambiando el significado de estas fiestas.
Así, la celebración supone exponerse a diferentes emociones. Por un lado, aquellas ligadas al dolor por la falta del ser querido, que ya no está presente, y por otro lado la alegría por compartir nuevas experiencias con el resto de personas presentes. Experimentar esta ambivalencia emocional se convierte en un reto para el o la doliente, intentando gestionar ambas y sobrellevar la situación como el mínimo equilibrio emocional.
Perder a alguien significativo en tu vida supone atravesar ese proceso de dolor mediante el cual llegar a aprender a vivir sin esa persona. La llegada de las reuniones familiares hacen remover muchos recuerdos que pueden intensificar las emociones que se viven en este proceso, e incluso volver a experimentar algunas que creíamos ya elaboradas o superadas. Cuando nos sentamos alrededor de la mesa y podemos observar que existen huecos vacíos, sillas vacías que antes ocupaba alguien importante, se hace más consciente la pérdida.
Ante esta dolorosa situación, cada cual elige la opción que considera mejor para sí, y no hay una mejor que otra. Hay quien decide cancelar o suprimir cualquier celebración relacionada con la Navidad. Otras personas optan por alejarse físicamente de cualquier recuerdo, emprendiendo un viaje. Sin embargo, debemos tener presente que nuestros recuerdos y emociones están en nuestro interior y nos acompañan allá donde estemos.
Estas opciones pueden ser un buen recurso para evitar exponernos a esa realidad tan dolorosa en esos momentos, y debemos permitírnoslo. No obstante, la vida continua a nuestro alrededor y alejarse de ella, no hace que desaparezca la pérdida pudiendo complicar el momento de enfrentarte nuevamente a la realidad, dificultando el proceso de duelo por el que se está pasando.
¿Cómo puedo afrontar estas Navidades?
Nada volverá a ser lo mismo y tú puedes decidir cómo quieres vivir estos días. Te proponemos unas pautas que pueden ayudarte a afrontar la Navidad después de tu pérdida.
- Prepara con antelación las reuniones familiares. Llegar a un consenso en aquellas cosas que pueden resultar más difíciles o dolorosas, poniendo en común las necesidades de cada miembro de la familia. Valorar en conjunto cuáles serán las costumbres que se van a mantener y cuales preferís modificar, para sentir mayor comodidad cuando llegue el momento.
- Tener presente a la persona fallecida en momentos señalados. Recordar a la persona de una manera simbólica; hablar de momentos y anécdotas con esa persona, un brindis, unas palabras hacia ella o simplemente guardar silencio son algunas de las maneras que pueden ayudar a mantener a esa persona entre vosotros. Si hay menores en la familia tenedlos presentes y hacerles partícipes durante estos momentos, de la manera que puedan necesitarlo.
- Da paso a las emociones. Permítete expresar tus emociones libremente. Compartirlas con tus allegados pude ayudar a liberarte y tal vez facilite que el resto saquen lo que sienten. Si en alguna ocasión te sientes abrumado o abrumada por la situación, busca un sitio donde refugiarte, en el que poder manejar tus emociones.
En Centro Empsana podemos acompañarte en estas fechas donde las emociones se intensifican y la pérdida se hace más consciente.
Da el paso y coge cita o escríbeme si quieres aclarar alguna duda al respecto.
La foto que acompaña este texto es de Annie Spratt en Unsplash